Vestía un chandal xxl, y a pesar de esto le quedaba ajustado. Llevaba unas de esas gafas de los ochenta, metálicas, con los cristales simetricamente divididos en sol y sombra, como un coso, en el que unos ojos fijados en el horizonte simulaban ser una imagen zenital de diestro y astado. Portaba como único equipaje , una caja de benzodiacepinas y el resguardo de una receta.
Pronto descubrí que la salud mental del joven - aparentaba unos veinticinco- no era la óptima que yo deseo para mis clientes, pero tampoco lo ví lo suficientemente peligroso como para pulsar el cientodoce o descargar sobre él, cuatrocientosmil voltios.
En la radio se hablaba de cine, y me pareció una buena excusa:
- El cine está en total decadencia creativa,eh amigo.
- silencio
-Hay que ver diez para encontrar una buena, original..
-silencio
-Y la comedia española ha desaparecido del mapa, ¿verdad?
-silencio
-pues sí, pues sí
De pronto, con gran esfuerzo, el joven rompió su silencio:
-A mí, las que más me han gustao, han sio el señor de los anillos y..y..las tres partes..bueno y luego también mucho alien contra predator..¿quieres que te la cuente?
El táximetro se me vino encima, maldije la hora en que empecé a entablar conversación, a los hermanos Lumiere, al león de la metro y a la madre que lo parió. Pero pensé que podía hacer mucho por ese joven, que quizás escuchándole, podía evitar su ingreso en el psiquiátrico, otra vez.
-Lo primero que..que..que no entendí es como puede salir un predator de un alien....y luego que alien le quitó a predator...
Cuando llegamos a casa, yo me miré en el espejo y ya casi no me quedaba rostro. Él, sin embargo, parecía haber cargado hasta las últimas de sus baterías.
-Ahí vivo yo, esa ..esa..esa ventana es mi habitación.
LLevo dos días que al pasar por su ventana, miro y le veo en su habitación acolchada, con sus videos y cuarenta latas de cocacola y tres winstons. Y veo a sus vecinos rezando por que no pierda el Madrid.
Pronto descubrí que la salud mental del joven - aparentaba unos veinticinco- no era la óptima que yo deseo para mis clientes, pero tampoco lo ví lo suficientemente peligroso como para pulsar el cientodoce o descargar sobre él, cuatrocientosmil voltios.
En la radio se hablaba de cine, y me pareció una buena excusa:
- El cine está en total decadencia creativa,eh amigo.
- silencio
-Hay que ver diez para encontrar una buena, original..
-silencio
-Y la comedia española ha desaparecido del mapa, ¿verdad?
-silencio
-pues sí, pues sí
De pronto, con gran esfuerzo, el joven rompió su silencio:
-A mí, las que más me han gustao, han sio el señor de los anillos y..y..las tres partes..bueno y luego también mucho alien contra predator..¿quieres que te la cuente?
El táximetro se me vino encima, maldije la hora en que empecé a entablar conversación, a los hermanos Lumiere, al león de la metro y a la madre que lo parió. Pero pensé que podía hacer mucho por ese joven, que quizás escuchándole, podía evitar su ingreso en el psiquiátrico, otra vez.
-Lo primero que..que..que no entendí es como puede salir un predator de un alien....y luego que alien le quitó a predator...
Cuando llegamos a casa, yo me miré en el espejo y ya casi no me quedaba rostro. Él, sin embargo, parecía haber cargado hasta las últimas de sus baterías.
-Ahí vivo yo, esa ..esa..esa ventana es mi habitación.
LLevo dos días que al pasar por su ventana, miro y le veo en su habitación acolchada, con sus videos y cuarenta latas de cocacola y tres winstons. Y veo a sus vecinos rezando por que no pierda el Madrid.
